Todo sobre "piratas"

Los barcos de Playmobil han llegado a Bilbao

    El Museo Marítimo de la Villa es la sede de esta curiosa exposición de barcos de Playmobil que está haciendo las delicias de todos los visitantes, a los que asaltan los recuerdos de sus tiempos de infancia. Los famosos “clicks”  serán los encargados en esta muestra, que durará hasta el día 28 de febrero, de recrear con un centenar de embarcaciones una serie de variados ambientes marítimos, entre los que podemos encontrar canoas, barcos pesqueros, galeras romanas, pinazas piratas, drackars vikingos o navíos mercantes. La visita consta de siete etapas, desde un diorama referente a las civilizaciones antiguas y a los barcos bíblicos, pasando por el Arca de Noé y embarcaciones de la Grecia y la Roma clásicas. Podemos visitar esta exposición de martes a viernes y con horario de 10 de la mañana hasta las 6 de la tarde, excepto los sábados, domingos y festivos que podremos hacerlo hasta las 8 de la tarde. Un deleite para los niños y para los que ya no lo son...

Piratas de nuestro tiempo

    Ya desde el siglo V a.C. los piratas realizaban sus correrías marítimas en el Golfo Pérsico, en el Mar de China y en el Mediterráneo. Porque se podría decir que la piratería y la navegación nacieron al unísono. En la actualidad todo sigue igual que siempre. Realmente la piratería sigue golpeando las costas de Venezuela, Colombia, Brasil, República Dominicana, Jamaica y Ecuador, de la misma forma que lo hace en el Mar de China y en el Océano Indico. Las cifras son bastante esclarecedoras de la situación actual de la piratería mundial. Según estadísticas del Buró Marítimo Internacional, durante el año 2004 se perpetraron 468 ataques piratas en todo el mundo. Y la cifra sigue rondando en estos últimos años una media de más de trescientos ataques anuales aproximadamente. Estos piratas del siglo XXI, utilizan lanchas ultra-ligeras con tecnologías sofisticadas y portan armas modernas. Con toda esta equipación, cada año asaltan y secuestran cientos de barcos por todo el mundo, pidiendo a continuación su correspondiente rescate. Se cree que el número de secuestros es superior al que presentan las estadísticas oficiales, ya que los armadores tienen miedo de hacer público los secuestros por diferentes motivos. Esa discreción tiene sentido, ya que este tipo de situaciones podría cuestionar la seguridad de los barcos de cara a los clientes y temen además que las aseguradoras aumenten sus tarifas de las primas de riesgo. A todo ésto hay que añadir el contratiempo y los gastos que ocasiona la paralización durante...